Esto puede pasar por varias razones normales: cambios de apetito, textura, rutina o búsqueda de control. Cambia alimentos aceptados en pasos pequeños: forma, dip, temperatura, crujiente o textura. Avanza despacio si hay arcadas. ¿Quieres ayuda para elegir el siguiente paso?
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Obtén orientación personalizada basada en la edad de tu hijo, sus necesidades dietéticas y las preferencias de tu familia.